
Transiciones y Rutinas
Las niñas y los niños que saben esperar tienen más confianza en sí mismos y en el mundo que los rodea. Tener una rutina tanto en casa como en la escuela les da seguridad y les ayuda a sentirse en control. Las rutinas les enseñan a confiar en que las personas a su alrededor cuidarán de ellos y atenderán sus necesidades.
Desarrolle una rutina nocturna:
- Apague los dispositivos electrónicos al menos una hora antes de que su hijo se vaya a dormir.
- Báñelo o dúchelo y ayúdelo a cepillarse los dientes.
- Leerles a sus niños antes de dormir crea una rutina nocturna en la que se sienten conectados y tienen una interacción positiva con usted antes de irse a dormir.
Beneficios de las rutinas:
- Las rutinas en el hogar ayudan a preparar a los niños para las rutinas que tendrán en la escuela.
- Las rutinas ayudan a los adultos a manejar el estrés que proviene de cumplir con todas las tareas de un día ocupado. Cuando hay menos estrés, los niños reciben más atención positiva de los adultos.
Cómo establecer una rutina:
- Planifique una rutina: Elija un momento del día, como la hora de dormir, para establecer una rutina.
- Involucre a su hijo: Haga un plan con su hijo para que pueda participar en algunas partes de la rutina.
- Apoyos visuales: Escriba los pasos de la rutina o haga imágenes de cada paso y coloquelas para que todos puedan verlas.
- Tenga Paciencia: Siga la rutina planeada todos los días. Puede que a su familia le tome un tiempo acostumbrarse a la nueva rutina. Las investigaciones indican que se necesitan 21 días para convertir una nueva idea en un hábito. ¡Inténtelo durante tres semanas todos los días y vea qué sucede! Observe los cambios en su hijo, su comportamiento y las interacciones positivas que se producen como resultado.
- Comunique los cambios: Avise a su hijo con antelación si habrá algún cambio en la rutina. El informarle sobre los cambios, le ayuda a empoderarse y a mantener su sentido de control.





