
Desarrollo Físico
Durante los primeros cinco años de vida, su hijo experimenta un crecimiento y desarrollo físico significativos. Desarrolla importantes habilidades motoras, es decir, la capacidad de mover y controlar sus músculos de forma coordinada. Al participar en juegos y actividades físicas, contribuye al desarrollo de estas habilidades y a su crecimiento físico general. Muchos niños también tienen una curiosidad natural por el mundo y su entorno, lo que los lleva a explorarlo.
Al brindarle a su hijo oportunidades para que se active físicamente a diario, no solo apoya su crecimiento y desarrollo, sino que también lo ayuda a liberar energía quemando el exceso de energía. La actividad física regular puede mejorar el estado de ánimo y el sueño de los niños, lo que también puede significar más horas de sueño para usted como su cuidador. Cuando pueda, intente combinar juegos estructurados, como jugar juntos, con juegos no estructurados, como bailar libremente al ritmo de música animada. Incorpore actividad física de intensidad moderada a vigorosa, como saltar, correr, brincar, trepar, bailar y montar en bicicleta.
Música y movimiento:
Participar en actividades de música y movimiento puede mejorar la coordinación física, el equilibrio, la expresión emocional, la comunicación y las conexiones sociales. Adaptar las actividades de música y movimiento para niños con necesidades especiales podría implicar ajustar la estructura, el equipo o la velocidad del movimiento para crear una experiencia atractiva.
Actividades de motricidad gruesa:
Estos ejercicios estimulan los músculos más grandes del cuerpo de su hijo y pueden ser un excelente ejercicio para él. Su hijo en edad preescolar podría parecer tener una energía inagotable, que puede canalizar en juegos divertidos que le ayuden a desarrollar sus habilidades motoras gruesas:
- Apague las luces y juegue a la mancha con la linterna: cuando la luz de la linterna toque a su hijo, este tendrá que tocarle con la luz.
- Cree una viga de equilibrio con cinta en el suelo: trate de animar a su hijo a que camine sobre la línea o se balancea sobre un pie mientras camina.
- Juegue al juego “El suelo es lava”: si tiene un parque cerca, desafíe a su hijo a ir de un extremo al otro del parque sin tocar el suelo.
- También puede convertirlo en una actividad en casa. Cuando diga "el suelo es lava", su hijo tiene cinco segundos para levantar ambos pies del suelo. Puede saltar al sofá, a una silla o a una almohada en el suelo. Asegúrese de establecer primero las reglas básicas sobre dónde es seguro pararse o sentarse.
- Cree una pista de obstáculos con gis: Su hijo puede saltar sobre líneas, curvas o figuras en el suelo y anime a su niño a brincar sobre una línea ondulada, mantenga el equilibrio sobre una línea recta, o cope sus movimientos practicando saltos en un pie, brincos largos, saltitos o trote.





